Cortar las ramas primero, por Antonio Urdaneta

Fecha: septiembre 12, 2017 11:39 am Publicado por:

By Redacción

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(12 de Septiembre de 2017. El Venezolano).- La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), acompañada de la sociedad civil organizada, está demostrando que sí es una alternativa válida para derrotar al régimen dictatorial de Nicolás Maduro y su tenebrosa pandilla. La consulta popular y constitucional del 16 de julio reciente y las elecciones primarias realizadas el 10 de este mes, para escoger candidatos a las gobernaciones de Estado, constituyen dos eventos de máxima significación civilista, pacífica y democrática. En ambos casos, el madurismo recibió una estocada mortal.

Con ese aval, la MUD y el pueblo democrático en general, van a las elecciones regionales suficientemente fortalecidos. De ahora en adelante lo único que se necesita es más unidad y especial coherencia en el mensaje electoral. El país está esperando de sus dirigentes la seriedad, la mística y la capacidad de trabajo que requiere una contienda como la que se avecina. En lo sucesivo, cualquier desencuentro entre los factores de la unidad democrática, por insignificante que sea, disminuirá las posibilidades de sacar del poder a la camarilla autora de la tragedia que padece Venezuela y su pueblo.

Todavía hay quienes desconocen la importancia que tiene cualquier elección, cuando es ésta también un recurso que el pueblo tiene a la mano para combatir, debilitar y finalmente derrotar a un régimen como el actual. ¡Toda elección que desfavorezca a Maduro y lo más podrido de su cúpula, se traduce, para ellos, en una pérdida de poder!

Es propicia la ocasión para colocar, en el tapete electoral, la imagen de una apropiada comparación. Cuando se plantea la necesidad de derribar un árbol cuyo tallo en demasiado grueso y elevado, los expertos en la poda de plantas, dada su experiencia acumulada, lo primero que hacen es cortar las ramas más fuertes y de mayor peso. Si lo analizamos bien y nuestros razonamientos son objetivos, podríamos concluir que el régimen dictatorial que implantó Chávez y que hoy Maduro lo ha potenciado, es un árbol “de tallo grueso y elevado” que necesita podarse con la pericia requerida.

En tal sentido corresponde asumir que las ramas “fuertes y pesadas” del régimen, además de los ministerios, son las gobernaciones de Estado. Por consiguiente, participemos activamente desde ya para “cortarles” esas ramas, y el día de las elecciones, sin miedo, sin prejuicios ni caprichos infantiles, salgamos a votar el 15 de octubre. Pensemos sólo un momento que, de la mañana a la noche, el cruel e incapaz Nicolás se ve sin gobernadores; la reacción que tendría el tipo, es poco previsible. ¡Incluso, hay quienes piensan que podría huir esa misma noche!

Escrito por: Antonio Urdaneta