El socialismo, por Néstor Suárez

Fecha: abril 7, 2018 4:24 pm Publicado por:

By Redacción

Foto: referencial

(7 de abril de 2018. El Venezolano).- Estoy dedicando mis clases universitarias a uno de los más notables economistas y filósofos sociales del siglo XX, Ludwig Von Mises. Y a una de sus obras más influyentes: Socialismo. En el curso de una larga y altamente productiva vida Mises desarrolló una integrada y deductiva ciencia económica, muy completa, basada en el axioma fundamental de que todos los individuos actúan consistentemente con el propósito de alcanzar sus metas deseada. Aun cuando sus análisis económicos eran en sí mismos “libres de valor”, Mises concluyó que la única política económicamente viable y exitosa para la raza humana era una política irrestricta de laissez-faire, de mercados libres y del ejercicio pleno de la pro-piedad privada, con gobiernos estrictamente limitados a la de-fensa de la per-sona y fa propiedad dentro de su área territorial.

No hayáis otra. Mises fue capaz de demostrar tres cosas muy importantes: (a) Que la expansión de los mercados libres, la diVisión del trabajo y la inversión de capital privado es el único camino posible hacia la prosperidad y florecimiento de la raza humana; (b) que el socialismo es desastroso para la economía moderna, puesto que la ausencia de propiedad privada de la tierra y de los bienes de capital evita cualquier forma racional, económica y productiva de establecimiento de precios, y de estimación de costos. Y finalmente, (c) que el creciente Intervencionismo gubernamental sumado a la obstaculización y reducción del mercado se prueba y demuestra contraproducente, y lleva inevitablemente al socialismo, a menos que la intervención sea repelida y el libre mercado restaurado prontamente.

Sosteniendo estos punto de vista he luchado por la verdad frente a un siglo cada vez más devoto del estatismo y el colectivismo, Mises se volvió famoso por su “intransigencia” al insistir en el uso de un patrón de oro anti-inflacionista y en el laissez-faire (liberalismo). Como consejero económico del jefe del Gobierno austríaco en los años 1920, Mises fue capaz de reducir la inflación; y desarrolló su propio “seminario privado”, el cual atrajo a los más sobresalientes jóvenes economistas, científicos sociales y filósofos de Europa. Su teoría del ciclo de negocios acusaba a las políticas inflacionarias de los Bancos Centrales por la inflación y la depresión; y fue adoptada por la mayoría de los jóvenes economistas en Inglaterra en los principios de los años 1930 como la mejor explicación a la Gran Depresión.

Habiendo escapado de los nazis a los EEUU, Mises hizo mucho de su más im-portante trabajo en su patria adoptiva. En alrededor de dos décadas de ense-ñanza inspiró a una emergente Escuela Austríaca en ese país. En 1974, un año después de su muerte (en 1973), su más distinguido seguidor, FA Hayek, fue reconocido con el premio Nobel en Economía por su trabajo en la elaboración de la teoría del ciclo de negocios de Mises durante las décadas de 1920 y 1930. Algún Vía Venezuela saldrá de este marasmo y esta confusión. Ese día todos tendremos que volver los ojos al libre mercado y a la Escuela Austríaca de Economía.

Espero que cuando llegue ese día mis estudiantes puedan hacer su aporte y su contribución a la reconstrucción de Venezuela. Personalmente nuestro aporte y contribución son estas clases, cursos, y seminarios orientados a construir sociedades y economías libres. A romper paradigmas , a impulsar Partidos Políticos liberales y partidarios del Capitalismo de libre mercado. A impulsar el Foro Liberal de América Latina como antítesis al Foro Comunista y Socialista de Sao Paulo. En fin a contribuir a sacar de la inestabilidad y anemia a los países de América Latina y en especial a Venezuela. En este sentido el Centro de Estudios de Economía de la Oferta (Supply Side Economic Center ) , en alianza con instituciones académicas y de investigación en USA, América Latina y Asia , apoya este proceso para salir del tercer mundo y pasar al primer mundo, el de la libertad y la paz.

por Néstor Suárez