Exintegrante de Guaco habla sobre la polémica actual de la banda

Fecha: enero 12, 2018 5:22 pm Publicado por:

By Redacción

Foto: referencial / El Universal

(12 de enero de 2018. El Venezolano).- Amílcar Boscán se convirtió en cantante de Guaco cuando era casi un adolescente, sus compañeros le llevaban 10 años de diferencia, era el año 1980. Todavía era un joven muy introvertido.

Aseguró que veía a la agrupación de tan lejos, y “de repente encontrarme en sus entrañas me llevó en los primeros meses a ser un joven inseguro en las entradas de las canciones”.

Una entrevista realizada por Tu Reporte, indica que le bastaron cinco meses para aplacar los nervios y cinco años para aventurarse en una carrera solista como salsero, su género musical favorito. En Colombia es reconocido por temas como “Apariencias”, “Por qué”, “Respuesta” y “Los olores del amor”, que grabó junto a Willie Colón.

Señaló que le motivó marcharse de Guaco, el haber cubierto “una exitosa etapa de cinco años donde pude adquirir experiencia de parte de un maravilloso grupo de trabajo con Gustavo Aguado, Ricardo Hernández, Frank Velásquez, entre otros, quienes conformábamos la parte delantera. Yo quería hacer la salsa clásica, sin instrumentos folkloristas, como la tambora. El género que yo hacía en Guaco, al margen de gaitas como Las Pulgas, Adiós, Miami y El Pavito, era muy parecido bailablemente a la salsa, conocido como las tamboreras. Con el ánimo de buscar la internacionalización y teniendo las puertas abiertas de las disqueras, decidí apartarme para hacer un estilo diferente. No hubo problemas de ninguna naturaleza”.

En cuanto a la lluvia de críticas que ha recibido la agrupación por haber participado en un evento pagado, supuestamente, por Diosdado Cabello, consideró que “Gustavo Aguado y Guaco no pueden señalarse como miembros de un grupo de artistas que sí está plenamente identificado con lo que llaman “el proceso”. Cunde mucha desesperación, radicalismo, frustración en muchos de nuestros coterráneos como para colegir que los servicios que se le compraron a un tercero no identificado, con el evento que celebraba el aniversario de la fundación del pueblo El Furrial. En esa presentación, que me llegó por las redes sociales, no vi a Gustavo. Yo creo que Gustavo es el emblema, soy de los que cree que Guaco sin Gustavo es medio Guaco. Si me colocara como público común a analizar, el hecho de que Gustavo no estuvo allí es muy significativo, aunque no pueda yo dar la razón de su ausencia”.

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Destacó que “difícilmente en Venezuela se puede mantener hoy en día la neutralidad. La situación política ha sido tan polarizada que el artista no va a poder, como sucedía en el pasado, renunciar a una de sus inherencias como ser humano, que es la política. El hombre es político por esencia, a lo mejor no es partidista, pero todos llevamos un político adentro”.

“Todos tenemos una simpatía hacia un partido equis que se ejerce a través del voto, anónimamente. Venezuela está en una marcha directa a la desaparición de la neutralidad. No se puede, porque está en juego el sagrado valor de la libertad. Yo sí estoy de acuerdo con aquellos artistas que manifiesten, en su derecho como ciudadanos, algo que es inalienable: que es manifestarse políticamente a través del voto y muchas veces públicamente. Por ejemplo, nadie recuerda que los Guaco en 1978 hicieron jingles políticos con la imagen de Piñerúa. Y no tuvo ningún costo político porque no había polarización. No se había establecido el odio como institución voraz para hacer política. Es un tema tan complejo, que siento que en Venezuela no hay lugar para el arte. Porque a veces me resulta inmoral celebrar cuando hay tanto prójimo en estado de calamidad”, aseveró.