Hacerse uno en política, por Manuel Aguirre

Fecha: diciembre 7, 2017 4:12 pm Publicado por:

By Redacción

Foto: Archivo

(07 de diciembre de 2017. El Venezolano).- En su movimiento de políticos por la unidad Chiara Lubich habla de la decisión de un ser humano en convertirse en político, en hacerse uno, esto se refiere a cómo debe enfrentar un político las necesidades, sufrimientos y problemas que no pueden ser resueltos con una acción privada, sino que exigen una respuesta política y esta opción que requiere de un compromiso político se produce justamente para poder dar esas respuestas.

El hacerse uno corresponde una capacidad de compartir la realidad de los demás; desde la simpatía y benevolencia de Adam Smith, hasta la solidaridad de clase de Karl Marx. Hacerse uno significa asumir las responsabilidades y responder.

Asumir la responsabilidad de los riesgos en nuestras decisiones, nos coloca en la verdadera política, entender que nuestras acciones tienen consecuencias. Hoy nos hemos enfrentado a la batalla en la que estamos obligados a ir y en efecto el dilema post electoral del fraude o trampa nos vuelve a colocar en el inicio de nuestra decisión de participar a pesar del escenario, y aquí es donde se pide tener una respuesta política responsable que enfrente a lo que sucede para exigir responsabilidad también de aquellos que nos acompañan.

En la política la postura frente al escenario es clave, afrontar la derrota para avanzar, desde mi punto de vista tenemos que justificar e insistir en un camino electoral tomando el aprendizaje de lo ocurrido.

Ahora el hacerse uno se convierte en un estilo de vida del político, permite superar la división entre la sociedad y la política, ciudadanos y la clase dirigente, que muchas veces empobrece las decisiones.

Hoy la política necesita que los políticos nos hagamos uno esto se refiere a que asumamos la responsabilidad de nuestros actos para pedir ser responsables a los ciudadanos en sus acciones, y nos acompañen frente a la lucha que requiere de todos.

Hoy luego de meses motivando a las personas a participar en un proceso en el que había muchas dudas, no hemos podido realizar un balance detallado del proceso electoral ¿Cómo fue el fraude? ¿Dónde fue? ¿Es posible ganar a pesar de esto? ¿Quién no hizo su trabajo? O es que solo hablamos del fraude como guayabo, ¿Cómo explicamos que es posible que ganemos en algunos municipios siempre como Naguanagua, San Diego, y en otros perdamos? ¿Qué es lo que sucede aquí y qué no pasa en los demás?

Como los partidos y políticos buscamos cuotas de poder para luchar por la democracia hace falta que aquellos que han sido asignados de esas responsabilidades, hagan balance. ¿Cuántos centros electorales le tocó a las alcaldías opositoras y a los partidos de gobierno municipal? ¿Dónde está el soporte, el acta y los testigos participando?

Todas estas preguntas deben ser respondidas para avanzar antes de unas elecciones presidenciales, no se puede seguir corriendo la arruga y señalando a otros de nuestros errores. La política debe ser transparente para que la gente confíe en ella y de esta forma los ciudadanos encuentren su manera de contribuir a la construcción de una fuerza que logre vencer la dictadura.

Por Manuel Aguirre